Arte

La Gioconda: historia y misterios

Te contamos la historia y datos de misterio acerca de uno de los cuadros más importantes de la historia de la pintura.

De Leonardo da Vinci – Musée du Louvre, Paris, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=58302388

El retrato de La Gioconda nos muestra a Lisa Gherardini, esposa de Francesco del Giocondo. Este cuadro, más conocido como Monna Lisa, es una obra pictórica del polímata renacentista italiano Leonardo da Vinci.

La obra es propiedad del Estado francés cuando, a comienzos del siglo XVI, fue adquirida por el rey Francisco I de Francia. Actualmente se encuentra exhibida en el Museo del Louvre en París, Francia. El Museo acepta el título original de la obra aunque no reconoce la identidad de la modelo y la acepta solo como una hipótesis.

La Gioconda es un óleo sobre tabla de álamo de 79×53 cm, fue pintado entre 1503 y 1519, y retocado varias veces por su autor. La técnica que utilizó Leonardo da Vinci es el sfumato y se considera el ejemplo más logrado de la misma.

La fama de esta pintura no solo se basa en la técnica empleada o en su belleza, también es famosa por los misterios que le rodean:

  • La sonrisa

Al pintar a la Mona Lisa, Leonardo buscó el efecto de que la sonrisa desapareciera al mirarla directamente y que reapareciera solo cuando la vista se fija en otras partes del cuadro.

Este efecto es logrado con el efecto de sombras desconcertando sobre si en verdad sonríe o si muestra un gesto de amargura.

  • El robo

El carpintero italiano Vincenzo Peruggia (ex empleado del Museo del Louvre) robó este famoso cuadro el 21 de agosto de 1911.

El museo batió récord de visitantes que acudían a apreciar el hueco dejado en la pared por el cuadro que había sido robado.

La pintura fue recuperada dos años y ciento once días después del robo al capturar a Peruggia que intentó venderla al director de la Galleria degli Uffizi de Florencia, Alfredo Geri.

Los tribunales condenaron a Peruggia a un año y quince días de prisión que luego redujeron a siete meses y nueve días.

  • Vandalismo

En 1956, el boliviano Ugo Ungaza Villegas arrojó una piedra contra la Mona Lisa. Destrozó la vitrina y desprendió un trozo de pigmento del codo izquierdo. Pocos años antes un hombre que se declaró enamorado de la misma, la había cortado con una cuchilla intentando robarla.

Debido a estas anécdotas, se instaló un cristal a prueba de balas para proteger a la pintura nuevos actos de vandalismo.

En 1974 y expuesta en el Museo Nacional de Tokio, una mujer arrojó pintura roja como protesta ante la ausencia de acceso al museo para personas discapacitadas.

En 2009, una mujer rusa arrojó una taza de cerámica comprada en la tienda del Louvre y, recientemente, en 2022 un hombre en silla de ruedas con peluca le lanzó una tarta.

  • La mirada

El efecto visual que produce la Mona Lisa sobre el espectador consta del seguimiento con su mirada.

Si te desplazas de un lado a otro mantenimiento la vista en su mirada, tendrás la sensación de que La Gioconda te sigue con sus ojos.

En 2002, Abraham Tamir estableció lo que se conoce como el Principio de la Mirada de la Mona Lisa. Tamir junto con Francisco Ruiz Beviá hicieron una prueba con la misma Gioconda como protagonista. Cambiaron la posición de las pupilas de manera que la mirada no sea dirigida directamente al observador. Este fue el resultado:

En la segunda versión, apreciamos cómo se pierde el encanto original de la mirada.

Cuéntanos qué opinión tienes de este cuadro lleno de enigmas. Déjanos tu comentario.